Allá por el año 2019, se abrió nuestra escuela de teatro El Globo, entre la glorieta de 4 caminos, y la avenida de Nuevos Ministerios.

Poco sabíamos entonces que a los pocos meses de abrir (exactamente a los 6 meses) nos tocaría echar el cierre, y confinarnos en casa echando por tierra todo el tiempo que llevábamos abiertos y lo poco que habíamos conseguido invertir para darnos a conocer.

Sin embargo, aquí seguimos en 2022, con más ilusión que nunca. La perseverancia y volver a intentar nuestro sueño nos ha llevado hasta hoy.

¿Y por qué seguimos luchando por esta escuela?

¿Qué le hace tan especial a nuestros ojos?

Decidí crear esta escuela un par de años antes de que se hiciese realidad, por entonces, ya soñaba con tener un centro de teatro donde las personas se pudiesen formar en diversos tipos de interpretación o de etapas en función de que les interesase más.

Y aquí te voy a dar las claves de lo que quería que fuera El Globo:

  1. Un teatro para todos los niveles y todas las personas. En muchas escuelas había sentido que había cierto elitismo o preferencia por un tipo de persona que “ya venía sabiendo” o bien “que no sabía nada y que el teatro solo era un hobby”. En El Globo nos encanta la gente que tiene experiencia; la que no; la que viene a descubrir el teatro; y la que tiene claro que es su pasión.

Porque lo fundamental es que el teatro es un arte que nos ha acompañado desde los orígenes de nuestra civilización y que lo necesitamos para nuestra convivencia y nuestra sensibilidad.

  1. Mi objetivo 2 era promover el teatro como un arte para aprender a vivir y que podía ¡cambiar la vida de las alumnas!

 Algo que me preocupaba mucho era

¿Qué se van a llevar las alumnas de esta escuela?

Para mí, es esencial que las alumnas sientan que su vida cambia gracias al teatro y a las herramientas que definen nuestro arte: aprender a relacionarnos mejor, a escuchar, a expresarnos  con el cuerpo, a utilizar bien la voz, a hablar en público, a contar historias… Es decir, encontrar aquellos ejercicios de interpretación más transformadores y hacerlos accesibles para todo el mundo.

  1. Cambiar la sociedad, mi ciudad, mi barrio o mi pequeña calle: Pues sí, Madrid está llena de negocios, y últimamente también llena de escuelas de artes escénicas…entonces ¿para qué una más? Por un lado porque el teatro es algo tan divertido y transformador que consideramos que ¡debería haber mínimo una escuela de teatro por cada 100 habitantes! Pues es un arte que nos hace más empáticas, listas y sensibles.

Por otro, la ciudad estaba llena de negocios de consumir cosas, pero ya intuimos que el planeta cada vez puede soportar menos “cosas”. Lo que nos pide el cuerpo son más experiencias. Transformar más lo de dentro y ser menos vanidosas con lo de fuera. Por lo que esta escuela es un espacio de experiencias, y de vivir una transformación interior.

  1. Hacer un teatro más variado.

Para mí el teatro es una fuente inagotable de conocimiento: siempre hay una nueva época por conocer…un nuevo método por describir… o un futuro teatro por crear. Por eso en nuestra escuela encontrarás teatro clásico, o comedia, o teatro oriental…porque siempre estamos buscando entre lo más nuevo y la tradición para que no dejes de aprender y de adentrarte en mundos distintos.

Y esa es la clave que cada tipo de teatro te transporte a un mundo fascinante y que puedas sentir como avanzas.

  1. Un espacio donde aprender, crecer y pasárselo bien.

Aprender y disfrutar tienen que ir de la mano en El Globo, y no porque no haya momentos frustrantes o más difíciles como en todo camino, sino porque las profesoras creemos en que estamos aquí para ayudar y para hacer brillar a las alumnas.

Todas las personas nacemos con talento y sensibilidad para relacionarnos con los demás y expresarnos, y por ello, a las profesoras solo nos queda escuchar y proponer todos los ejercicios que te hagan practicar más a la vez que te sientes cómoda, feliz y apoyada.

Y no os vamos a negar que por este camino no nos hayamos equivocado muy a menudo y os vamos a dejar aquí una anécdota para echaros una risas:

¡La mayor ca**da!

Nuestra escuela se llama “El Globo” en recuerdo del teatro de William Shakespeare en Londres que se llamaba “The Globe”. Pues imaginaros nuestra cara cuando nos dimos cuenta de que “El Globo” pasaba a ser “Globo” a secas, tanto en el logo, como en la pagina web, como en el rótulo de la calle…

Y el problema no hubiera sido muy gordo si no fuese porque ese mismo año se había hecho famosa ¡una empresa de reparto a domicilio que se llamaba casi igual! solo cambiando una letra que de hecho se pronuncia igual.

Dirás ¿Cómo no os disteis cuenta? En ese momento ni se nos ocurrió que fuera tan importante la palabra “EL” para que fuera similar al teatro de nuestro querido Shakespeare y para diferenciarse de la otra empresa repartidora.

 

Y aunque lo cambiaremos cuando podamos,
ya nos hemos acostumbrado a este Globo,
que nos va llevando por el aire y el espacio,
y nos acerca a alumnas que nos gustan mucho y con las que aprendemos y disfrutamos cada semana.

Con amor y teatro,

EL GLOBO